Cleopatra, Coco Chanel, Lady Diana… Si las perlas pudieran hablar, narrarían siglos de historia, de poder y, sobre todo, de sofisticación. Antaño reservadas a la nobleza y a los altares del lujo más clásico, hoy estas gemas se reconfiguran como un comodín de estilo cada vez más democratizado.
Siguen siendo un símbolo de distinción, sí, pero su rigidez ha sido derrotada por una oleada de originales alternativas que han conseguido convertirlas en el accesorio estrella del verano 2025.
Más que un detalle decorativo, las perlas han pasado a integrarse en la totalidad del estilismo femenino, como una extensión que favorece, estiliza y afina cualquier estilo. Así lo han determinado las pasarelas.
Sobre cómo las perlas han inundado las pasarelas de moda
En Chanel, las perlas son homenaje y revolución a partes iguales: collares de tamaño XL y con largos de varias vueltas cayeron con soltura sobre vestidos de punto y trajes de tweed en su desfile de otoño-invierno 2025, como si se tratara de un manifiesto visual de la maison.
Por su parte, en Moschino, el maximalismo se hico con todo el control. Las perlas no solo adornaron, sino que desbordaron: desde sencillos chockers envueltos en perlas hasta extensos collares que se ramificaban sobre el torso de las modelos como agua fluyendo. El resultado es un lujo atrevido que no renuncia a la elegancia, pero la viste sin miedo a nada.